Si La Palma fuese un color, sería el verde, en toda su gama de tonalidades. Es el de los pinos canarios, y también los verdes de las distintas especies de laurisilva que se han refugiado en la Isla Bonita. Bosques que tapizan las laderas de profundos barrancos en los que nos podemos adentrar a través una completa red de senderos. Las últimas erupciones ocurridas en el pasado siglo ampliaron la superficie de la isla, creando nuevos paisajes volcánicos que nos regalaron un plus de belleza. Conos volcánicos, mantos de pequeños fragmentos de roca, campos de lava, colores negros, ocres y rojizos, el silencio… crean un ambiente estremecedor que nos conecta con la potente energía de esta naturaleza indómita. ¿Y si miramos al cielo? Indescriptible. La Palma, poseedora de la certificación Reserva Starlight, es uno de los mejores lugares del mundo para observar el firmamento. ¿Y si nos sumergimos bajo las aguas? Sorprendente. La isla alberga una de las tres Reservas ...
He creado este blog para compartir información relevante al área de Ciencias Sociales con mis alumnos de 5º de primaria.